Antoni Arissa, un gran fotógrafo efímero

Antoni Arissa es uno de esos curiosos casos de talento desperdiciado por la llegada de la Guerra Civil, un conflicto fratricida que no sólo se llevó por delante la vida de cientos de miles de personas sino que dejó a nuestro país huérfano de una cantidad ilimitada de artistas de una sensibilidad extraordinaria. Un caso bien conocido es el de Agustí Centelles, ahora muy en boga por el conflicto de intereses entre la Generalitat, el Ministerio y sus hijos (ver el sensacional reportaje que hizo TV3 al respecto-en catalán-), extraordinario fotoperiodista que nuestro país perdió tras la guerra reconvertido en publicista por la cruel represión franquista.

Antoni Arissa fue un fotógrafo amateur que gozó de un remarcable éxito en los años 20 y 30 del siglo pasado, años de agitación social, cultural y artística, donde todo era nuevo, todo era emocionante y donde un mente despierta y juvenil tenía muchas cosas que aprender y mostrar. Arissa fue uno de esos jóvenes entusiastas que, seducidos por una técnica artística que iniciaba su reivindicación como arte, se volcó en retratar una época apasionante y llena de vida entre las bulliciosas calles de Barcelona.

Partiendo de pictoralismo clásico de los primeros 20, Antoni Arissa fue evolucionando al calor de las nuevas propuestas que llegaban del centro de Europa y de la luminosa París: el constructivisto de Rodchenko, la nueva objetividad alemana, la Bauhaus de Nagy, etc.

Su fotografía es sorprendente, teniendo en cuenta la época en la que la realizó, con picados extremos, nuevos ángulos de visión, estética maquinista y nuevos puntos de vista para mostrar la realidad desde una nueva perspectiva.

Durante los años 20 participó en concursos, consiguiendo diversos galardones: un premio de la revista Criterium (1922); en el Ateneo Obrero de Gijón (1924), segundo premio en el Ateneo Obrero del Distrito Segundo; premio de honor Amen de Figueres (1925), entre otros. A su vez formó parte en exposiciones internacionales y se relacionó con entitades extrangeras como la Royal Photographic Society.

Desgraciadamente tras la Guerra Civil cesó su obra artística dedicándose enteramente al negocio familiar. Otro talento perdido por el terrible enfrentamiento fratricida.

Ver la galería completa del Institut d’Estudis Fotogràfics de Catalunya

Si te ha gustado el artículo, deja un comentario.
  1. Helena Sacasas Arissa dice:

    Soy nieta de Antoni Arissa. Muchas gracias por este artículo. Solo quería decir que las dos niñas de la fotografía son las dos hijas mayores de mi abuelo y por lo tanto mis tías. La mayor se llamaba Margarita y tenía 86 años; hoy nos hemos despedido de ella para siempre. La rubita, que se llama Angeleta, ahora tiene 82 años…

    Responder
    • mrdomingo dice:

      Hola Helena.

      Muchas gracias por tus palabras, me hace especial ilusión que hayas encontrado este artículo reivindicando a tu abuelo, un artista que debería tener un mayor reconocimiento del que tiene, justo cuando despedíais a una de sus hijas que aparece en una de las fotos. Descanse en paz. Comentarios como el tuyo hacen que mi trabajo en este blog valga realmente la pena.

      Muchas gracias Helena, un saludo bien fuerte!

      Javier Domingo

      Responder
  2. debruxelas dice:

    las fotos son una pasada… no las había visto todavía.

    Responder

Trackbacks for this post

  1. Antoni Arissa | Cada d
  2. Antoni Arissa | Cada día un fotógrafo
  3. 5 años de Mr. Domingo, el top 10 | mr. domingo

Leave a reply.