¿Google nos controla?

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Ayer emitieron en TV3 (la televisión pública de Catalunya) un documental muy interesante, a la vez que inquietante: ‘Google i el cervell mundial’ (podéis verlo online aquí durante unas semanas). En él se habla del monstruoso proyecto de Google para digitalizar todos los libros del mundo, es decir, todo el conocimiento recopilado hasta la fecha en todas las bibliotecas del planeta. Una especie de gran Biblioteca de Alejandría digital, el conocido Google Books.

Personalmente el proyecto Google Books siempre me pareció fascinante, pero como suele pasar con muchos de los productos de Google, quizás no era consciente del poder monopolístico que escondía. Durante los últimos años he recurrido muchas veces a esta herramienta por su utilidad para hacer mis trabajos de Historia. Es una manera fácil de encontrar libros francamente complicados de localizar en las bibliotecas más cercanas y, además, supone un ahorro de tiempo inconmensurable para la apretada agenda que tenemos los estudiantes de treinta y tantos.

Para quien no lo conozca, con Google Books mediante los mismos recursos de Google Search, la búsqueda por palabras clave, podemos ‘hojear’ libros de todas las épocas alojados en los servidores de Google, que previamente los ha escaneado de bibliotecas de todo el mundo. Normalmente solo puedes ver unas cuantas páginas, en las que aparecen las palabras que buscas, la mayoría de veces no puedes leer el libro entero y a veces ni tan siquiera eso, sólo puedes leer un pequeño extracto. Pero siempre me ha sorprendido la cantidad de páginas que podías leer incluso de obras bastante nuevas. Si eres medianamente hábil en las búsquedas, prácticamente puedes leer el libro entero en muchos casos. Como decía, para realizar trabajos de investigación es realmente útil.

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Un ejemplo de búsqueda con Google Books y un resultado tipo con las palabras clave resaltadas.

Este proyecto de Google no es del todo nuevo. Con anterioridad ya existía el proyecto Gutenberg, iniciado en 1971, o Internet Archive, de 1996. Más tarde aparecieron, Million Book Project, dedicado a la digitalización de publicaciones indias y chinas, Europeana y también la Open Library —creada por Internet Archive— con 1,2 millones de libros a texto completo en acceso abierto. Pero lo que hace realmente grande el proyecto de Google Books son los más de 10 millones de libros que lleva escaneados hasta el momento.

La otra gran diferencia y lo que, según éste documental, hace realmente inquietante este proyecto es que todo este ingente conocimiento está ahora en manos de una corporación, de una empresa, con su ánimo de lucro, sus accionistas, sus intereses comerciales, etc. Además Google puede controlar todo lo que leemos, nuestro conocimiento y nuestros intereses.

Todo esto me ha llevado a una reflexión que hoy en día todos nos hacemos, sobre todo pensando en el poder de redes sociales como Facebook. ¿Realmente Google nos controla?

Cuando encendemos el ordenador cada mañana y nos logueamos en gmail, una acción hoy en día tan habitual como cepillarse los dientes, estamos permitiendo al poderosísimo robot de Google empezar a escanearnos, como si nosotros y nuestra vida pudieran ser escaneados como los libros que aparecen en Google Books.

Nuestras búsquedas en el buscador de Google quedan indexadas o asociadas a nuestro perfil de gmail. Aquellos que utilizamos Google Analitycs sabemos que desde hace unos pocos años esto sucede, porque ahora la herramienta no nos permite detectar las visitas de aquellos que están logueados. Eso quiere decir que Google puede hilvanar un historial diario de nuestras búsquedas, nuestros intereses, nuestras necesidades e incluso, no nos engañemos nuestros más oscuros deseos.

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El mítico robot de Google, ¿una réplica digital de ‘1984’ de Orwell? Quién sabe, pero da miedito…

Aunque para mi la herramienta más inquietante de Google es sin duda su servidor de correo gmail. Huelga decir que la herramienta me encanta, sin lugar a dudas es el mejor servidor de correo que existe, el más sencillo, útil, inteligente y por eso hoy en día lo utilizan más de 287 millones de personas. Pero claro, pongámonos a pensar detenidamente en el asunto. Google posee una tecnología capaz de indexar prácticamente y en modo real todas las webs que circulan por la red, así como la multitud de mensajes que se crean en las redes sociales. Obviamente no le será muy difícil de indexar todos y cada uno de los correos que enviamos, pero también todos y cada uno de los correos que recibimos, aunque estos no estén alojados en el servidor de correo de Google.

Más allá de las inquietudes, totalmente lógicas, que pueda suscitar los atentados a la privacidad de Facebook, probablemente en Gmail estamos aireando diariamente muchísimo más contenido realmente sensible a nivel personal e incluso económico del que nunca podremos exponer en Facebook o Twitter. Está claro que hoy en día, salvo algunos casos ‘incurables’, la mayoría de gente intentamos ir con mucho cuidado con lo que publicamos en Facebook, más que nada porqué es un foro público y el pudor o el ‘qué dirán’ nos coarta a liberarnos más de la cuenta. Pero el correo personal se ha convertido hoy en día en uno de los elementos de comunicación más apreciados y con el que más y mejor nos sinceramos.

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Gmail nos recomienda anuncios de Google Ads relacionados con el contenido de nuestro mail, ¿será que indexa todos nuestros correos?

Si te lo paras a pensar seriamente, Gmail no solo puede saber nuestros gustos, nuestros intereses o aquello que estudiamos y donde trabajamos, también puede conocer cómo flirteamos, con quién nos acostamos el fin de semana pasado o datos tan inquietantes como nuestro número de cuenta, el escaneo del DNI que enviamos a nuestra pareja y un larguísimo etc. ¿Quién no ha enviado o ‘confesado’ algunos de estos datos personales por correo electrónico? Puede parecer paranoico pero a mi personalmente los anuncios que aparecen en la columna de la derecha con palabras que se incluyen en el mismo mail que estás recibiendo siempre me han parecido muy inquietantes.

Por hacer un símil muy ilustrativo, es como si la compañía de correos de nuestros abuelos se hubiese puesto a abrir y leer todas y cada de sus cartas y conociese todos sus detalles personales, complots, amoríos o confesiones de pluma y tintero.

Si a todo ello sumamos que Google también conoce todos los libros que nos interesan, puede saber donde estamos localizados en todo momento e incluso está metido en nuestro teléfono android, la idea es ya para echarse a temblar. Lógicamente esta misma reflexión, un poco apocalíptica lo admito, podremos extrapolarla a otros componentes tecnológicos: Facebook, Apple, las compañías de telefonía móvil e internet, etc.

En todo caso yo no soy muy amante de los profetas del apocalipsis digital ni tengo ganas de unirme a ellos, pero si que creo que a veces hay que frenar y reflexionar sobre hacia donde estamos yendo. Las virtudes tecnológicas, sociales, económicas e incluso humanas de los avances introducidos por los productos de Google o Apple son indudables, el gran problema es que ponemos enmanos de una empresa toda nuestra privacidad en un primer momento y ahora también todo nuestro conocimiento. Ya no es la CIA la que nos espía directamente, sino que tiene que pedir los datos a estas empresas. Esta es la gran paradoja del cambio que estamos viviendo.

Google está escaneado todos nuestros libros, está escaneando todas las obras de arte (Google Art Project), está escaneando nuestro mundo palmo a palmo, está escaneando Internet entera, pero ¿nos está escaneando a nosotros también? Parece que sí, y esto asusta…

Para saber más:   Anatomía de Google Books: un proyecto de biblioteca digital en la encrucijada.

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  1. AKA dice:

    Yo también estuve viéndolo y creo que no debemos esperar a que salga un documental de este tipo para ser conscientes de los peligros de lo qué ponemos en internet.
    En mi opinión, como usuaria acérrima de Google y todo su software, creo que siempre se ha podido deducir “ese control”, sólo viendo los anuncios al lado de nuestros correos o el hecho de que te loggees en google cuando entres a gmail. El problema viene cuando eres un usuario con poca experiencia y te “pillan en bragas”. Sólo hay que ir con cuidado con qué dices y tu privacidad se verá un poco menos vulnerada.
    Buen post!

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    • mrdomingo dice:

      Pues sí AKA, es más una reflexión general que me surgió al ver el documental. Creo que con Facebook la gente empieza a ser más consciente de las cosas que publica, pero el correo electrónico parece terreno vetado a la intrumisión y le hemos dado el mismo valor de privacidad que al correo postal cuando en realidad nos están escaneando el contenido diariamente.

      Pero en todo caso, también hay que pensar que nuestra atribulada existencia tampoco creo que deba interesar demasiado a los ejecutivos de Google más que para intentar vendernos algo con los anuncios de la derecha (que por cierto nunca he clicado…). El gran temor es que ahora comercian gracias a nuestro contenido, el problema vendría cuando se dispongan a comerciar nuestro contenido directamente. Pero bueno esperemos que eso no pase nunca :)

      Gracias por tu comentario!

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